Semana 1 y 2: 1. Aplica una pequeña cantidad (aproximadamente 2 mm / 0,2 g) día por medio, solo por la noche. 2. Úsalo únicamente en zonas específicas del rostro. 3. Si notas irritación, reduce la cantidad y la frecuencia. Puedes combinarlo con una crema hidratante con ingredientes calmantes. 4. En la mañana siguiente, aplica protector solar como último paso de tu rutina.
Desde la semana 3: 1. Si tu piel ya se adaptó, puedes comenzar a usarlo todas las noches. 2. Aplica una cantidad adecuada de manera pareja sobre todo el rostro.